FECUNDACIÓN IN VITRO

Es una técnica de reproducción asistida de alta complejidad, que implica la intervención de un equipo multidisciplinario de profesionales altamente capacitados en el área de la fertilidad, cuyo objetivo final es el logro de un embarazo con recién nacido vivo y sano en casa.

En la actualidad, la indicación de la FIV-TE a una pareja involucra cualquier condición en la cual el ambiente no sea favorable para que se dé la interacción del óvulo con el espermatozoide: enfermedad tubo peritoneal severa, endometriosis, salpingectomía bilateral, infertilidad masculina con afectación moderada de la recuperación espermática, infertilidad de origen desconocido, infertilidad de origen inmunológico, entre otras. El objetivo principal de toda pareja que se somete a un procedimiento de FIV-TE es lograr un embarazo, pero existen otros aspectos a destacar, uno de los más relevantes es que también permite realizar estudios genéticos, a través de la biopsia en los embriones de parejas con alto riesgo para transmisión de enfermedades hereditarias, lo que se conoce como diagnóstico genético preimplantación (DGP). Por otra parte, la FIV-TE ha permitido ayudar a las parejas en las que la capacidad ovocitaria esta disminuida o ausente, a través del uso de óvulos de otras mujeres (ovodonación). Con frecuencia en el proceso de la FIV-TE se obtienen más embriones de los que se van a transferir, pero gracias al perfeccionamiento de las técnicas de laboratorio hoy día existe la opción de la congelación de embriones, brindando la oportunidad a estas parejas de realizar nuevos intentos, bien sea por falta de éxito en el primero o por deseos de ampliar el núcleo familiar. 

Técnicamente el proceso de FIV-TE se inicia con la estimulación ovárica controlada, mediante el uso de medicamentos hormonales que provocan el crecimiento y la maduración simultanea de varios folículos, en un periodo de tiempo aproximado de 10 a 12 días bajo vigilancia médica, a través de la ecografía pélvica transvaginal y la determinación seriada de los niveles de estradiol en la sangre de la paciente.

Una vez alcanzado el objetivo de la maduración folicular, el ginecólogo especialista en fertilidad programa la recuperación o aspiración de ovocitos por vía transvaginal, que luego serán inseminados con espermatozoides previamente preparados. En el laboratorio, el embriólogo vigila y evalúa la división celular de los embriones, que se encuentran en placas de cultivos que reposan en incubadoras bajo condiciones especiales de mantenimiento. En los días sucesivos (3 o 5 días) se lleva a cabo la transferencia embrionaria a la cavidad uterina por vía transcervical. 

Este procedimiento desde su aparición en 1978 se ha perfeccionado y más de cinco millones de niños han nacido como resultado del mismo. En Venezuela, para 1985 se logro con éxito el primer embarazo y nacimiento de la primera niña concebida mediante FIV-TE, siendo además la segunda en Latinoamérica. En la actualidad, se puede decir con orgullo, que en Venezuela los avances en las técnicas de reproducción asistida están al nivel de cualquier país desarrollado y que las tasas de éxito son semejantes a las señaladas por los centros de Europa, Estados Unidos y Latinoamérica.